domingo, 18 de noviembre de 2012

Saciarnos con placeres, despacio y con amor.

Ese momento eterno, en el que solo somos tu y yo, mientras me besas, mientras recorres mi cuerpo con tus manos, y poco a poco nos vamos convirtiendo en una única persona. Y me haces sentir libre, viva. Y cuando abro los ojos me encuentro con esa mirada enamorada que me observa. Y te beso, una y otra vez. Me abrazas y suspiras. Me susurras al oído. Y en ese instante, nuestro instante, creo que no podría ser más feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario